Con el proyecto, los investigadores pretenden desarrollar un programa informático que simule el proceso por el cual se produce una acumulación de sedimentos en forma de abanico, generalmente situada en el extremo inferior de un cañón submarino, contiguo a la desembocadura de un gran río. La formación de estos abanicos o deltas submarinos determina en gran medida los cambios morfológicos del litoral y otros aspectos como la fauna y la flora submarina según comentan estos científicos. "Los modelos de simulación matemáticos permitirían a los geólogos predecir la evolución de la formación de los abanicos y cómo afectarían estos aportes sedimentarios a la estructura y estabilidad del litoral", explica el profesor Carlos Parés, investigador principal del grupo de Matemática Aplicada del Departamento de Análisis Matemático de la Facultad de Ciencias de la UMA. Según el investigador, el futuro software podría arrojar claves sobre la actual morfología de la costa, así como simular cuál era su aspecto y características en épocas pasadas.
Los geólogos que participan en el proyecto son expertos en zonas como el Golfo de Cádiz y el Mar de Alborán. La investigación se centrará en los ríos de la plataforma continental de Andalucía Oriental. No obstante, los científicos iniciarán su estudio con un ejemplo concreto. El lugar elegido ha sido la desembocadura del Gualdalfeo. Con él experimentarán para, posteriormente, extrapolar datos. "Es una zona muy estudiada por los geólogos. Ya saben qué ocurre en este río, así que podremos validar los resultados que vayan ofreciendo los modelos matemáticos", argumenta Parés. El investigador explica que la clave residirá en ir añadiendo complejidad al programa, es decir, en aumentar el número de variables que influyen en la formación de los abanicos submarinos. "La forma de la costa, los caudales de los ríos, la meteorología, o las mareas son algunos de los factores determinantes con los que podrán jugar los modelos matemáticos que desarrollemos ", indica el profesor.
En la actualidad ya existían modelos de simulación de este tipo de fenómenos, pero según el profesor Parés son "bastante mejorables". Según el matemático, los sistemas desarrollados hasta la fecha han sido diseñados en exclusiva por geólogos. En su opinión, la mejor baza del proyecto es su carácter pluridisciplinar al aunar esfuerzos de geólogos y matemáticos. "Por un lado, es necesario recoger datos de los ríos in situ así como analizarlos y darles un significado. De eso se encargan los geólogos. Por otra parte, los matemáticos nos ocuparemos de desarrollaremos los algoritmos e implementarlos", explica el profesor Parés.
La investigación ha sido incentivada con 144.636 euros por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa al tratarse de un proyecto de excelencia. Durante los próximos tres años, cinco matemáticos -cuatro de la UMA y uno de la Universidad de Sevilla- y tres geólogos, dos del Centro Oceanográfico de Málaga y otro contratado, trabajarán por alcanzar los resultados previstos.
Ligados al agua
Los investigadores del grupo de Matemática Aplicada del Departamento de Análisis Matemático de la Facultad de Ciencias de la UMA llevan más de 10 años trabajando en modelos de simulación de flujos geofísicos, es decir, ríos, lagos, o corrientes marinas y costeras. "Hemos simulado, por ejemplo, el caso de ruptura de presas con la finalidad de predecir qué zonas de alrededor se verían afectadas", explica el profesor Parés. Otra cuestión estudiada por estos matemáticos es el intercambio de masas de agua entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico en el Estrecho de Gibraltar.
También cuentan en su haber de estudios de corte medioambiental. "Una de nuestras animaciones más impresionantes es la que rememora el desastre de los vertidos en Aznalcóllar, junto al Parque Natural de Doñana", asegura Parés. El investigador opina que este tipo de estudios puede ayudar a que las instituciones se adelanten a las situaciones de peligro medioambiental. Por culpa de la deforestación, explica el profesor, los ríos arrastran la tierra fértil que se pierde en el fondo del océano. Si se emplean técnicas matemáticas para predecir qué efectos tendrá la deforestación, se podría actuar y proponer medidas correctoras.
En opinión de Carlos Parés, los resultados de sus investigaciones pueden trasferirse a la empresa privada. No obstante, muestra más dudas en cuanto a la posibilidad de patentar debido a que se trata de programas informáticos en su último término.
Más información:
Carlos María Parés Madroñal
Universidad de Málaga (UMA)
Tel.: 952132017
Email: pares@anamat.cie.uma.es