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   RECURSOS NATURALES Y MEDIO AMBIENTE
29 de Febrero de 2008

MEDIDAS PARA LUCHAR CONTRA LAS BACTERIAS CAUSANTES DEL DETERIORO DE MONUMENTOS

Un grupo de investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla del CSIC está realizando el diagnóstico de los procesos de biodeterioro del patrimonio monumental, así como la investigación del control de las comunidades microbianas que afectan a la conservación del patrimonio.

Silvia Alguacil Martín

La conservación del patrimonio monumental es una preocupación propia de toda sociedad avanzada. Este patrimonio es una herencia cultural que se debe conservar y mejorar para trasmitirla a nuestros descendientes, para lo cual un grupo de investigadores de Sevilla está trabajando en un proyecto de investigación centrado en el estudio del biodeterioro del patrimonio monumental.

 

Este proyecto lo desarrolla un equipo multidisciplinar en el que intervienen geólogos, geoquímicos y microbiólogos, de cuya conjunción resulta un estudio global del problema. El equipo está dirigido por Cesáreo Sáiz Jiménez, profesor de investigación del departamento de Geoecología, Biogeoquímica y Microbiología Ambiental del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología (CSIC) de Sevilla.

Componentes del grupo de investigaciónLa investigación microbiológica, que se realiza específicamente en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, tiene un triple abordaje: por una parte, se aislan y cultivan microorganismos, lo que ha llevado a estos investigadores a describir más de una docena de nuevas especies de bacterias, aisladas de cuevas con pinturas rupestres y catacumbas romanas, y, en su caso, poder modelizar con ellas los procesos naturales en el laboratorio. Por otra, este grupo de investigación identifica las especies que forman la comunidad mediante análisis del ADN presente en las muestras y, finalmente, detectan la fracción de microorganismos metabólicamente activos mediante el estudio de ARN. Ello permite cubrir el amplio espectro de una compleja comunidad microbiana e identificar sus componentes presentes y activos que producen el biodeterioro.

La combinación de los tres abordajes y la caracterización de una especie mediante aislamiento y demostración de la presencia de su ADN y ARN en el objeto o monumento a estudiar, lleva a estos investigadores a determinar qué especies deben ser objeto de particular interés en la adopción de médidas de control.

Hasta hace muy poco, el biodeterioro se estudiaba mediante el aislamiento y cultivo de los microorganismos. Sin embargo, esta metodología introducía un importante sesgo en las investigaciones que se realizaban, ya que tan solo un 1 % de los microorganismos presentes en un ecosistema pueden ser cultivados, permaneciendo el resto desconocidos para la comunidad científica. Obviamente, esta fracción desconocida juega un papel mucho más importante en el biodeterioro que el 1% cultivable, que incluso pudiera representar organismos no implicados en estos procesos, sino esporas presentes en el aire y depositadas accidentalmente sobre los objetos a estudiar, sin ninguna connotación metabólica o fisiológica con el biodeterioro.

Este grupo de investigación, al centrar su estudio en los microorganismos metabolicamente activos, que son los que producen el daño, han obtenido una economía de tiempo y de recursos importantes, y además les ha permitido catalogarlos como microorganismos diana.

Para realizar este estudio, se han aplicado técnicas moleculares para conocer la composición total de las comunidades microbianas presentes en los procesos de biodeterioro. Muchas de estas técnicas han sido objeto de desarrollo y patente por parte del propio equipo investigador.

Nuevas medidas de conservación
Comunidad microbiana dominada por diatomeas (en verde) de una catacumba de Roma. José Bedoya. MNCN-CSIC
Estos investigadores sevillanos pretenden con este estudio, la optimización de los procesos de conservación y restauración ya que, mediante la metodología empleada, están en condiciones de evaluar la idoneidad y efectividad de los procesos de eliminación y limpieza de objetos de interés cultural y monumentos.

“Es posible caracterizar la comunidad microbiana existente en un objeto biodeteriorado, efectuar un seguimiento del proceso de limpieza mediante la aplicación de biocidas, determinar el efecto de éstos sobre la comunidad, su duración a corto, medio y largo plazo y alertar sobre nuevos procesos de recolonización y biodeterioro”, tal como afirma Cesáreo Sáiz, investigador principal del proyecto.

Amplio estudio

Actualmente, este grupo de investigación estudia los procesos de colonización de microorganismos en cuevas españolas (Altamira y Doña Trinidad) y francesas (Lascaux), abrigos con pinturas rupestres de Aragón, y las tumbas de la Necrópolis Romana de Carmona. Anteriormente, estos investigadores han estudiado las cuevas de Santimamiñe, Tito Bustillo, Murciélagos, Galdar, y los abrigos con arte rupestre postpaleolítico de Andalucía, las catacumbas de San Calixto y Domitila en Roma, el deterioro de los mosaicos de Itálica, de la piedra de Baelo Claudia y Medina Azahara, de la catedral de Sevilla, los murales de Vázquez Díaz en La Rábida, así como un elevado número de monumentos europeos (capilla del castillo de Herberstein, en Austria, iglesias de Greene en Alemania y Tongeren en Bélgica, catedrales de Lund en Suecia y Malinas en Bélgica, etc.), americanos (ruinas mayas de Palenque, Méjico, y Tikal, Guatemala, iglesia de San Roque, Campeche, Méjico) y asiáticos (las ciudades de Persépolis, Susa, Bishapour, etc. en Iran). En todos estos casos investigaron los microorganismos implicados en el biodeterioro, analizaron sus ataques a los materiales y elaboraron recomendaciones y pautas conducentes a la conservación de los lugares y los materiales estudiados.

Más información:

Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (CSIC)
Apartado 1052, 41080 Sevilla
Cesáreo Sáiz Jiménez
Tlf.: 954 624909


Email: saiz@irnase.csic.es

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