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5 de Mayo de 2008 LOS EFECTOS DEL TEMPORAL EN LA COSTA La Universidad de Cádiz (UCA) participa en el proyecto MICORE (Morphological Impacts and Coastal Risks induced by Extreme storm events), un estudio europeo que desarrollará herramientas on-line para hacer predicciones fiables sobre el impacto de las tormentas. Además, los investigadores crearán sistemas de información y de alerta temprana que ayuden a mitigar las consecuencias a largo plazo. Amalia Rodríguez
Las intensas lluvias provocan inundaciones que, en muchos casos, no se prevén y producen graves daños socio-económicos. Ante la llegada de fuertes vientos o un temporal de frío, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activa las diferentes alertas –amarilla, naranja o roja- dependiendo de la magnitud del temporal para advertir a la población.
Sin embargo, la vigilancia y predicción de fenómenos meteorológicos adversos no es suficiente para evitar las inundaciones y daños producidos por temporales en zonas urbanas cercanas a la costa.
Por ello, la Universidad de Cádiz participa en el proyecto europeo MICORE, una iniciativa para desarrollar y poner a punto herramientas que permitan realizar predicciones fiables de los impactos morfológicos provocados por la llegada de temporales. Estos nuevos mecanismos de alerta servirán de apoyo a las estrategias de mitigación de Protección Civil.
Integrado en el VII Programa Marco
En el estudio, integrado en el Séptimo Programa Marco de la Unión Europea y que comenzará a desarrollarse a principios de verano, trabajarán quince centros de investigación de nueve países diferentes (Portugal, Inglaterra, Francia, Italia, Bulgaria, Bélgica, Polonia, Holanda y España).
En este sentido, cuatro investigadores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz -Javier Benavente, Francisco Javier Gracia, Giorgio Anfuso y Laura del Río- establecerán una metodología que sirva para calcular la máxima cota de inundación tras un temporal, así como los posibles efectos sobre la costa, y que se pueda aplicar en toda la costa europea.
“Hasta ahora, toda la información sobre alertas de temporales marítimos la facilita la Agencia Estatal de Meteorología”, apunta Javier Benavente, investigador coordinador del proyecto en la UCA. “En el proyecto se realizarán cartografías que servirán para identificar zonas donde se podría actuar”. Estos mapas contarán con información socioeconómica del litoral, aportada por miembros del área de Análisis Geográfico Regional de la UCA, coordinados por Ana Macías.
Zonas piloto
En el caso español, las zonas piloto donde se realizará el trabajo de campo serán las playas de Cortadura, en Cádiz, y Camposoto, ubicada en la localidad de San Fernando (Cádiz).
“La playa de Cortadura presenta la particularidad de tener diferentes características a un lado y otro del fuerte de Cortadura, edificación que las separa. A un lado está la playa urbana con paseo marítimo, y en el otro, una zona con dunas, más natural. También estudiaremos el impacto de los temporales en la playa de Camposoto de San Fernando, elegida por su carácter natural”, comenta Benavente.
En estas zonas piloto, los científicos andaluces harán un seguimiento exhaustivo en épocas de temporal y en periodos donde la meteorología se presente estable. De esta forma, caracterizarán parámetros como la velocidad del viento, las corrientes y el oleaje, así como el transporte de sedimentos en diversas condiciones meteorológicas.
Archivo histórico de temporales
Otra institución andaluza que participa en este proyecto es la Universidad Pablo de Olavide. Junto con la UCA, crearán una base de datos que recopilará datos meteorológicos y de oleaje en los últimos 50 años. Con esta información, comprobarán si existe una periodicidad en la recurrencia de temporales. Por otro lado, recurrirán a la hemeroteca y catalogarán la información recogida de todas las noticias publicadas en prensa sobre temporales en el Golfo de Cádiz.
Este análisis de los temporales históricos con un impacto significativo en la morfología costera también se realizará en un número representativo de otras zonas sensibles de la Unión Europea.
Con ayuda de mareógrafos y otros instrumentos específicos empleados en batimetría y topografía, recopilarán datos de comportamiento.
En palabras de Javier Benavente, cuando llega un temporal a la costa, hay fuertes vientos y fuerte oleaje, mientras que las presiones se mantienen bajas. “Los temporales conllevan un aumento del nivel del mar, independientemente del oleaje y la marea. Este fenómeno, conocido como marea meteorológica, es una sobreelevación del nivel medio del mar asociado al paso de una borrasca”.
Software específico
Los investigadores de la UCA testarán y colaborarán en el desarrollo de modelos matemáticos predictivos de los cambios morfológicos producidos por los temporales. Para ello, diseñarán un nuevo software, vinculado a los modelos de predicción de oleaje y de marea meteorológica que permita establecer un sistema de alerta en tiempo real. Así, “se podrá implementar su uso por parte de las agencias de protección civil. Toda la información se recopilará en una base de datos homogénea sobre la frecuencia de los temporales y los daños socio-económicos que provocan. Además, se incluirán datos sobre las características de las tormentas, su impacto en la morfología costera, los daños que causa a la sociedad y los protocolos que Protección Civil desarrolla tras los temporales”, enumera Javier Benavente.
Este sistema informático dispondrá de una aplicación concreta con la que se podrán establecer indicadores de riesgo con umbrales definidos para identificar así el grado de vulnerabilidad asociada a grandes cambios morfológicos e inundaciones.
Por último, se desarrollará un Sistema de Información Geográfica (GIS) donde se integrarán los datos de vulnerabilidad de los diferentes tramos costeros ante las tormentas marinas. “Estos mapas de riesgo se elaborarán utilizando un sistema Web-GIS, es decir, un sistema de información geográfica dirigido especialmente a Protección Civil y Demarcación de Costas, aunque también estará a disposición de toda persona interesada en conocer el posible impacto de un temporal en su llegada a la costa”, apostilla Benavente.
Más información:
Javier Benavente, investigador del proyecto MICORE Departamento de Ciencias de la Tierra Centro Andaluz Superior de Estudios Marinos (CASEM) Universidad de Cádiz Teléfonos: 956 01 64 47 / 956 01 61 68
Email: javier.benavente@uca.es
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