El olivo y las gramíneas son la primera causa de alergia en nuestro país, un 68% de españoles son alérgicos a estos pólenes. Ambos cultivos son los más abundantes en la zona mediterránea, por lo que también afecta a otros países como Italia, Israel, Grecia, Turquía y Portugal. Dentro de este contexto, Jaén es la provincia más afectada, puesto que el 41% de su extensión está dedicada al cultivo olivarero y el 95% de los alérgicos está sensibilizado al mismo.
Por ello, el grupo de Geobotánica y Palinología: aplicaciones al medio natural de la UJA, tiene como una de sus líneas de investigación el monitorizaje de pólenes y esporas en el aire de la capital de Jaén, trabajo que se realiza desde 1993 de forma continuada. Este trabajo se desarrolla dentro de la Red Andaluza de Aerobiología (RAA), que se constituyó en 1992 de forma paralela a la Red Española de Aerobiología. El objetivo de esta Red es analizar las partículas biológicas del aire, mediante captadores distribuidos por toda Andalucía. De esta forma, se pueden facilitar datos de los niveles de granos de polen y esporas de hongos del aire, así como previsiones de la calidad biológica del aire, con interés tanto a nivel sanitario, para pacientes alérgicos y profesionales de este campo, como a nivel medioambiental y agrícola.
Niveles de polen diarios
Este equipo estudia la evolución de los pólenes en el aire en virtud de los parámetros meteorológicos. Ésta es realmente una herramienta muy útil desde el punto de vista preventivo de las alergias, puesto que muchos de esos pólenes y esporas tienen una capacidad alergénica fuerte. En un principio, esta información era difundida a través de distintos medios de comunicación como prensa, radio, televisión; incluso se le enviaba al servicio de Salud Responde –Servicio de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía-, y ellos la distribuían mediante mensajes de texto a los móviles de aquellos pacientes que estaban inscritos. En la actualidad se usa Internet como herramienta de difusión. Este enlace se activa durante el periodo de máximo riesgo, y de esta manera, la información está más actualizada y accesible a la población en general e incluso al resto de medios de comunicación.
Para realizar este estudio, los investigadores Luís Ruiz Valenzuela y Fátima Aguilera Padilla, han realizado la recogida del polen que se encuentra en el aire diariamente, para después identificarlo mediante un estudio microscópico. Para ello se emplean los colectores volumétricos modelo Burkard spore trap, el más popular en Europa. Consiste en una cámara de admisión que aspira un volumen de aire de 10 litros por minuto (volumen similar al de la respiración humana), a través de una hendidura que se orienta siempre frente a la dirección del viento. Las partículas aspiradas chocan contra una cinta de acetato transparente, montada sobre en un tambor, que se recubre con una capa fina de silicona donde son retenidas. Un mecanismo de relojería hace que el tambor gire durante siete días.
Después de recoger la muestra, los segmentos equivalentes a un día son examinados con un microscopio óptico para identificar y cuantificar los pólenes en función de sus características morfológicas. Los recuentos obtenidos permiten conocer la media aritmética del número de granos de polen por metro cúbico de aire de ese día.
Cuando termina este proceso, los datos se introducen en la página de la web de la Universidad, www.ujaen.es, desde donde puede ser vista por cualquier persona. El enlace fue consultado por más de 18.000 personas, sólo en el mes de mayo, momento en el que hubo un mayor auge de las alergias. El balance puede leerse en http://diariodigital.ujaen.es/node/2998
Además, el estudio del polen no sólo sirve para prevenir la alergia, sino que con él se puede valorar la intensidad de algunas cosechas en función de su floración y polinización, como es el caso del olivo. Este proyecto, que se desarrolla desde 2006, está financiado por el Plan Propio de la UJA.
Las alergias aumentan
Según asegura Luís Ruiz Valenzuela, “este año las condiciones meteorológicas han sido muy favorables para la población sensible a los pólenes, pero no para la polinización de algunas plantas, especialmente el olivo, debido a las precipitaciones”.
Desde el punto de vista clínico, se estima que con 50 o 100 granos (pólenes) por metro cúbico de aire ya es suficiente para que una persona alérgica sufra los síntomas. En Jaén, un año medio se rondan los 4.500 o 5.500 granos de polen de olivo, a lo que hay que sumar las gramíneas y otros pólenes alergénicos; los años con más polen se han llegado a superar los 12.000 granos de polen. Sin embargo, éste ha sido un año de polen muy bajo, porque el pico más alto ha estado en 2.980, y esto sólo ha ocurrido dos días. Por regla general, la media ha estado por debajo de 1.000 granos por metro cúbico de aire, cayendo casi a 0 en los días de lluvia, con lo que la atmósfera ha estado limpia muchos jornadas.
A pesar de esto, los síntomas alergénicos se han dejado sentir, ya que se han superado los índices mínimos clínicos. Se ha demostrado que las personas que están en zonas con mucha intensidad de pólenes alergénicos tienen una mayor resistencia a éstos, y necesitan unos umbrales más elevados que el resto de la población. Estudios hechos por este grupo, en colaboración con el Complejo Hospitalario de Jaén, demostraron que en Jaén se necesitaba por encima de los 400 granos de polen de olivo por metro cúbico de aire para que se dejen notar los síntomas alérgicos en sus habitantes.
A pesar de esto, cada vez hay más extensiones de tierra dedicadas al cultivo del olivo, el ambiente es más seco, las temperaturas más elevadas, etc., lo que ayuda a que el polen esté más tiempo en el aire. Éstos son algunos de los motivos por los que se han incrementado en los últimos tiempos las alergias, además cada vez aparecen los síntomas en personas más jóvenes, aunque está demostrado que la alergia es una enfermedad genética, que puede o no manifestarse.
Según se puso de manifiesto en el XXV Congreso de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, las alergias van en aumento, y se espera que en 2020 la mitad de los españoles haya desarrollado alguna reacción a ciertos alérgenos.
Más información:
Luís Ruiz Valenzuela
Departamento de Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología
Universidad de Jaén
Tlf: 953 21 27 89
Email: lvalenzu@ujaen.es