Los cultivos tropicales son una fuente de ingresos para la zona de Andalucía oriental. Estos cultivos se están abriendo camino dentro del mercado español, llegando a competir con agriculturas tan potentes como la del olivar, que recibe ayudas de la Unión Europea.
Para mejorar la calidad de estos cultivos y obtener así un mayor rendimiento económico, se creará un centro mixto de investigación, en el que participarán científicos de la Universidad de Málaga (UMA) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Ayer se firmó el acuerdo entre ambas instituciones, representadas por la rectora de la UMA, Adelaida de la Calle y el presidente de Organización y Relaciones Institucionales, Rafael Rodrigo, respectivamente.
El Instituto de Investigación Hortofrutícola Subtropical se situará en la ampliación del Campus Universitario de Teatinos, dentro del Parque Científico Empresarial de la universidad malacitana.
Este nuevo centro estará dedicado a la horticultura protegida y la fruticultura subtropical, que englobarán a cultivos tan típicos de la Axarquía malagueña como el aguacate o las chirimoyas, así como melones, sandías, tomates e incluso pimientos.
Según Adelaida de la Calle, rectora de la Universidad de Málaga, "este acuerdo es uno de los retos que tienen una importancia crucial para el desarrollo de la investigación", tanto para el CSIC como para la Universidad de Málaga.
Transferencia de conocimiento
El proyecto parte con dos únicos socios, pero como la finalidad de este centro es conseguir una mejora de la producción, incluirá también a la empresa privada y se espera que con el tiempo sus afiliados vayan aumentando de manera considerable. Se otorgará un papel fundamental a la transferencia de resultados de investigación desde el instituto hacia las entidades asociadas.
"Este proyecto es de gran importancia tanto para el Gobierno estatal como autonómico, ya que se realizarán grandes transformaciones dentro del conocimiento, mejorando la transmisión, recepción dentro del sector productivo y la creación de productos de calidad que sean competitivos con el resto de entidades", comenta la rectora Adelaida de la Calle.
Rafael Rodrigo, presidente de Organización y Relaciones Institucionales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, comenta: "Con este convenio tendremos un futuro de colaboración con la universidad". 
Este centro alojará a cuarenta doctores que aumentarán la competitividad de ambas entidades a través de una mejora de las labores de investigación. Además, para generar un mayor conocimiento se propone realizar una formación de futuros tecnólogos. "Para nosotros, realizar estas actuaciones sería imposible sin la colaboración con la Universidad de Málaga, que nos ayudará no solo a generar conocimientos, sino también a transferirlos", explica Rafael Rodrigo.
Este instituto albergará especialistas en genética, horticultura, fruticultura, biología molecular, entomología, control de plagas, etc., que permitirán mejorar el producto minimizando los daños y enfermedades, en definitiva deberán generan un fruto que sea más competente ante el mercado internacional.
Los investigadores trabajarán sobre plantas autóctonas o protegidas, que son los dos ejes más importantes de la agricultura andaluza. Estas labores permitirán engendrar nuevos conocimientos para obtener productos de mejor calidad -ricos en materias minerales o vitaminas- que son los más demandados por la sociedad.