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4 de Enero de 2006 MARIA VICTORIA TRIANES, PROFESORA DE LA FACULTAD DE PSICOLOGÍA DE LA UMA "SON NECESARIOS MÁS RECURSOS EN LOS CENTROS PARA ATAJAR LA VIOLENCIA ESCOLAR" Aunque menos llamativa que el acoso, la violencia escolar o violencia media es mucho más frecuente en los centros educativos. Niños que pegan e insultan a sus compañeros, que causan peleas y que tienen conflictos con los profesores existen en todos los colegios. Las causas son varias, pero la solución, a juicio de esta catedrática, es sólo una: "Prestar más atención a estos alumnos". A. Pastor
En primer lugar, están las de tipo personal. Por ejemplo, un niño hiperactivo impulsivo presenta un mayor riesgo, ya que son más agresivos y pueden acumular dificultades que los lleven a correr el riesgo de la inadaptación social. Estos niños necesitan una educación muy atenta y cuidadosa. También los niños muy inhibidos pueden correr ese riesgo. ¿Se puede hablar entonces de un perfil del niño agresivo? Es muy difícil establecer un perfil porque a la agresividad no se llega de modo lineal, sino que es un proceso acumulativo. A los factores personales hay que sumarle los ambientales, como la pertenencia una familia desestructurada que no puede prestarle suficiente atención al niño. Además, existe un tercer factor que se pone en juego cuando estos niños se asocian entre sí y no tienen relaciones con los demás, entrando entonces en un grupo de socialización desviada que valora la agresión, no el estudio. ¿Qué consecuencias tienen estos factores sobre los niños? Los niños que a los 9 o 10 años aún manifiestan comportamientos violentos son más vulnerables al fracaso escolar, además de tener mala consideración social. Y si a esto le unimos problemas con la familia, tenemos muchas probabilidades de que se conviertan en adolescentes violentos. ¿Se puede predecir si un niño será un adolescente agresivo? Hay varias trayectorias que determinan esto. Por un lado, la acumulativa, la del niño que manifiesta comportamientos violentos desde infantil. Por otro, una trayectoria soterrada, de niños no violentos pero que engañan, falsean las notas, tienen problemas con la autoridad, etc. ¿Cómo se pueden evitar estas trayectorias? Lo ideal es trabajar con los niños desde edad temprana. En concreto, nosotros trabajamos con grupos de primaria a los que enseñamos habilidades sociales no violentas, técnicas de negociación, asertividad, cooperación... esto se puede hacer tanto con actividades y materiales específicos como desde cada una de las asignaturas. Por otro lado, es necesario que los centros potencien la orientación y el apoyo a estos alumnos en riesgo, que deberían recibir más atención en vez de ser marginados. Evidentemente, son necesarios más recursos en los centros y mayor formación del profesorado. Más información: María Victoria Trianes Torres Grupo 'Innovación educativa para educar en la convivencia' 952 13 24 83 triatorr@uma.es
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