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   ENTREVISTAS
24 de Noviembre de 2006
JEREMY RIFKIN PRESIDENTE DE LA FUNDACION DE TENDENCIAS ECONÓMICAS:

"ESPAÑA PODRÍA SER LÍDER EN UN CAMPO TECNOLÓGICO EN EUROPA"
El experto internacional en energía y economía ha participado en unas jornadas sobre el hidrógeno y las energías renovables en Córdoba.
Pilar Cobos
¿Qué le trae de visita a Córdoba?

Jeremy Rifkin (centro) e Isabel de Haro (dcha) en las jornadas del hidrógeno
Estoy aquí por invitación para participar enla Semana de la Ciencia, que se desarrolla en la ciudad. Se pone la primera piedra del Parque tecnológico de Córdoba y he venido específicamente para hablar del papel que los parques tecnológicos de Andalucía pueden jugar a la hora de ayudar a impulsar a España hacia una tercera revolución industrial, un nuevo régimen de energía, el fin de la era del carbón.

¿Qué papel tienen los parques tecnológicos en el desarrollo de las nuevas energías?

Los parques tecnológicos y las regiones de España son los primeros que van a adoptar las nuevas tecnologías, el nuevo enfoque basado en las energías renovables. A partir de España y hacia el mundo, a través de Europa.

¿Qué lleva a los especialistas a plantearse otros caminos energéticos?

Tenemos una crisis inmensa en nuestras manos. Estamos llegando al declive de la era del petróleo y todo el mundo depende de los hidrocarburos: los fertilizantes, los materiales para la construcción, los productos farmacéuticos, los productos textiles, el transporte, la calefacción... Todo depende del petróleo, pero tenemos dos problemas: el precio del petróleo sube, estamos en el crepúsculo de esa era. Las predicciones indican que llegaremos al límite de producción en algún momento entre el 2010 y el 2015. Ésa es la visión pesimista , la visión optimista lo atrasa un poco, pero no hay tiempo, la ventaja es muy estrecha. Hay muy poco tiempo disponible para cambiar el régimen.

Si el precio del petróleo es un problema, ¿cuál es el segundo?

El segundo problema es el cambio climático, el calentamiento global. Estamos quemando la energía tan deprisa para mantener el desarrollo económico en marcha que estamos poniendo demasiado CO2 en la atmósfera. Nos tenemos que plantear que en el futuro
de nuestros hijos podríamos ser testigos del colapso de la civilización, suena dramático pero es cierto. Tenemos que preservar
los ecosistemas en los que vivimos.

¿Cómo se está trabajando en el ámbito internacional?

El Gobierno británico acaba de publicar un informe del economista jefe del Banco Mundial con una advertencia clara: que en los próximos veinte o treinta años podríamos ver el colapso de la economía tal y como está concebida. Doy asistencia a las empresas más importantes de la lista Forschung, quinientas en todo el mundo, y con los climatólogos con los que colaboro tuve convesaciones donde estaba claro que estamos en una fase de cambio irreversible. El cambio climático cada vez es más rápido, y estamos alterando la química del planeta en formas que todavía no somos capaces de entender.

¿Cuál sería la solución a estos problemas?

Tenemos que prescindir de estos compuestos, del carbono y de los combustibles fósiles. Son todos regímenes energéticos centralizados de los siglos XIX y XX, tenemos que cambiar a un nuevo régimen energético.

¿Qué papel tiene España en el nuevo régimen energético?

España podría ser un líder en ese campo tecnológico en Europa. Llevo hablando de España en Europa seis meses, estais haciendo cosas muy interesantes, especialmente con la actividad que desarrollan los parques. Las grandes revoluciones económicas de la historia ocurren cuando van cambiando los regímenes energéticos y cambiamos la forma de comunicarnos para organizar un nuevo régimen de energía. La coincidencia en el tiempo de comunicación y energía son los puntos clave, los motores de la historia, y cambian la ecuación del progreso humano.

¿Cuáles son las claves del desarrollo de la comunicación?

Hemos tenido una revolución muy profunda en las comunicaciones en los últimos quince años, todos lo sabemos. Los ordenadores, Internet, los satélites, las tecnologías inalámbricas. Hemos conectado el sistema nervioso central de miles de millones de personas. Es lo que llamamos comunicación plana, ya no está centralizada, es distribuida y abierta, completamente disponible.

¿Qué mensaje comunicaría a los empresarios?

Esta revolución de las comunicaciones es el punto de control clave para las nuevas energías. Nos estamos moviendo hacia la era del hidrógeno, el elemento más básico y más ligero que existe. Nuestros astronautas han estado utilizando células de combustible basadas en el hidrógeno para propulsar sus naves espaciales durante los últimos treinta años, es cuestión de traer esa tecnología a abajo, a España, a Córdoba, a Europa, y hacer que sea operativa para lanzar la tercera revolución industrial.

¿Cómo se podría emplear el hidrógeno en las energías alternativas?

Las células de combustible basadas en hidrógeno pueden almacenar energías renovables. El hidrógeno no es fuente energética primaria, sino la que se utiliza para almacenar la procedente de otras fuentes de energía como el sol o la energía hidroeléctrica. Una célula de combustible que funcione con hidrógeno almacena la energía como la información se almacena en un ordenador. Con un ordenador personal vosotros generais vuestra información y la podéis diseminar a través de Internet a miles de millones de personas.

¿Cómo funcionaría el hidrógeno en la práctica?

Tenéis que imaginaros dentro de 25 años mil millones y millones de células de combustible basadas en hidrógeno que almacenan la energía producida de forma renovable en todo el mundo. Células de combustible portátiles para el teléfono, para el reproductor de mp3 o para el portátil. Ya no hay problema y no explotan las baterías de litio, ya tenemos batería de hidrógeno que nos van a dar seis veces la autonomía que nos dan las baterías de litio. Hay siete empresas en Japón, como Toshiba, que van a lanzar este producto el año que viene. Podéis imaginar en cada casa u oficina que todos disponen de una fuente de energía propia.

¿Cuál sería el proceso para obtener la energía?

Se almacena la energía en forma de hidrógeno electrolizando agua, se extrae esa energía por fuentes renovables para crear la energía que cada uno necesita en su casa, su oficina o su trabajo. Cada coche o cada camión se convierte en un vehículo y en una fuente de energía porque tienen hidrógeno.

¿Cuál sería la labor de las tecnologías en todo esto?

Nosotros vamos a generar más energía de la que necesitamos, la que sobra la devolvemos a la red. Aquí es donde la revolución de las comunicaciones de Silicon Valley, en California, empezará a imbricarse con el nuevo concepto de tecnología. Usamos el mismo software, el mismo hardware y la misma arquitectura de ordenadores que apareció en Silicon Valley para lanzar esta nueva revolución. Cogemos la red eléctrica andaluza y la red eléctrica española, de Europa y de todo el mundo. La convertimos en una red inteligente, descentralizada, distribuida a todo el mundo de forma que cuando nosotros generemos energía que no necesitamos seamos suministradores de energía y la diseminemos a través de la red como se está haciendo hoy con la información en Internet.

¿Llegará esta energía a todo el mundo?

IBM está haciendo ensayos con redes inteligentes en Aragón ahora mismo. La convergencia de la comunicación distribuida con la generación de energía local, individual, por todo el mundo, es la energía para la gente, para el pueblo. Las energías renovables están en todos sitios y se pueden conseguir quemando biomasa o solar, estamos viendo una convergencia de comunicación distribuida y energía almacenada en forma de hidrógeno. Esto debería ser tan potente en el futuro como lo fue la revolución del carbón en el siglo XIX.

¿Cómo funcionaría esto en España?

Todo se puede diseminar y todo se puede crear de forma local y distribuirlo de forma mundial, ahí es donde España juega un papel. Aragón es el centro logístico de España, del triángulo que forman Barcelona, Madrid y Bilbao, y el 100% de su energía eléctrica es renovable. No dependen del gas de Rusia ni del petróleo de Oriente Próximo.

¿Qué experiencia tiene con las regiones españolas?

Nos reunimos con ellos y con 1200 directivos en Zaragoza, en marzo, con la idea de reacondicionar flotas de vehículos para que funcionen con células de combustible basadas en hidrógeno. Células de hidrógeno que a su vez han sido cargadas a partir de energías renovables, así que son autosuficientes. Ésa es la idea. Las empresas de ese parque ya no se levantan por la mañana preocupadas por el gas ruso o el petróleo de Oriente Próximo. Los parques tecnológicos del País Vasco también se han subido al carro y esta noche estaré con los parques de Andalucía.

¿Qué funcionamiento se plantea para alcanzar otro sistema energético?

Cada región se implica y la idea es que España es el portal a la quinta superestructura de transporte europeo: empieza en Bilbao, atraviesa España, entra en Francia por el Sur, atraviesa el norte de Italia, llega a Eslovenia y hasta Centroeuropa. Lo que estamos empezando a ver es el comienzo de la autopista del hidrógeno. Ponemos los parques tecnológicos a funcionar con energías renovables, captamos esas energías renovables, generamos ese hidrógeno a partir de ellas, almacenamos ese elemento como soporte y empezamos a disponer de una red limpia donde no hay hidrocarburos. Energía nueva que se puede encargar de dar respuesta a todo lo que necesitamos en casa, en las oficinas o el transporte. Esto podría ser el principio en España y podría ser la forma de abrir la puerta a la tercera revolución industrial.

¿Existen reticencias frente a las energías renovables?

Creo que hay intereses en volver al carbón y volver a la energía nuclear, pero esto sería una tragedia . Volver a las centrales nucleares sería una tragedia absoluta, lo peor que podríamos hacer. Las centrales nucleares no generan CO2, pero tiene problemas concretos. Por un lado es muchísimo más cara que ninguna otra fuente de energía; por otro lado, no sabemos cómo eliminar los residuos radiactivos. Nos hemos gastado dinero, tenemos cilindros usados de combustible nuclear por todo el mundo y no podemos almacenarlos con seguridad. Por cierto, para el 2020 empezará a haber problemas serios en el suministro de uranio, así que para qué nos vamos a gastar dinero.

¿Qué otros inconvenientes podría tener la energía nuclear?

Otro problema es el terrorismo. El señor Blair y el señor Bush quieren crear cientos e incluso miles de reactores nucleares en otros países, en Irán no, pero en otros países sí. Hay treinta países que podrían disponer de uranio con capacidad nuclear para armamento en cuestión de años, eso son objetivos fáciles del terrorismo.

¿Qué trabajo le queda por delante a una ciudad media como Córdoba?

Esta fue la primera ciudad realmente cosmopolita que introdujo el pensamiento moderno y puede volver a suceder. Esta región puede volver a ser absoultamente esencial. Lo que necesitamos es que se comience a crear un plan de ruta para hacer que Andalucía se convierta en algo autosuficiente al 100% como Aragón.

¿Y en España?

Lo que tenemos que hacer es empezar a enlazar unas regiones con otras para crear una hoja de ruta: logística, transporte, distribución de energía.
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