Pregunta (P.-) Su línea de trabajo se basa principalmente en la entomología y la lucha biológica, ¿en qué está trabajando?
Respuesta (R.-) Trabajo en la lucha biológica contra plagas desde el año 1981. Hoy por hoy nos centramos en cultivos hortofrutícolas en invernaderos y tenemos en marcha varios contratos y proyectos, tanto nacionales como internacionales, con los que pretendemos desarrollar nuevos enemigos naturales para la lucha biológica. Además de realizar los estudios previos, creamos las condiciones idóneas para la puesta y cría de los insectos, así como el desarrollo de las técnicas y eficacia adecuada para su comercialización.
(P.-) La lucha biológica es una técnica de control de plagas ya consolidada, ¿por qué nos da la sensación de que es una cosa novedosa?
(R-.) Esta situación se debe a la concurrencia de diferentes circunstancias. Primero, para que su comercialización haya sido exitosa ha sido necesario tener enemigos naturales para la lucha de todas las plagas presentes en nuestros cultivos. Por otro lado, apenas existían empresas suministradoras del producto. Hoy en día la situación es muy distinta, hay empresas que comercializan dichos enemigos naturales, con lo cual se abre un gran mercado. Otro factor importante, en el que la Universidad de Almería ha colaborado en gran medida, ha sido la reeducación de muchos técnicos agrícolas y la concienciación medioambiental en dicha producción. Como ejemplo podemos citar el cultivo de pimiento, que cuenta en la provincia de Almería con una superficie de 11.000 hectáreas en las que se aplica la lucha biológica.
(P.-) ¿Cuántas son las especies que se comercializan actualmente?
(R.-) Ahora mismo se comercializan enemigos naturales cuya acción sobre las plagas de los cultivos es distinta. Existen dos especies parásitas, siete depredadoras y dos virus patógenos de dichos insectos plaga, que están siendo aplicados actualmente por los agricultores.
(P.-) El manejo y aplicación de los biovectores para la lucha biológica, ¿cómo ha sido aceptada por el sector agrícola?
(R.-) Su aplicación requiere una cierta técnica y manejo, por lo que ya llevamos tiempo trabajando sobre la formación del usuario a través de jornadas, cursos, información personalizada, etc., tanto con los técnicos agrícolas como con los propios agricultores. Muchas empresas de este sector están contactando con cooperativas, cuyos propios técnicos asesoran y forman a los agricultores. También IFAPA, perteneciente a la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, subvenciona muchas actividades formativas.
(P.-) ¿En qué cultivos se aplica la lucha biológica?
(R-.) Se aplica en los cultivos hortícolas de invernaderos fundamentalmente, y se está estudiando la posibilidad de aplicarlo en cultivos extensivos del valle del Guadalquivir. Este campo crea grandes perspectivas de futuro ya que la incidencia de plagas en cultivos de exterior es menor, por lo que la suelta de su enemigo biológico también tendría un menor coste.
(P.-) ¿Cuál es la diferencia entre lucha biológica y control integrado?
(R-.) El control integrado es un método de combatir las plagas donde se permite el empleo de todos los métodos que no perturben el equilibrio del cultivo, pudiendo usar elementos químicos y/o biológicos, como por ejemplo el empleo de feromonas de insectos o elementos no incluidos en la lucha química. En cambio en la lucha biológica sólo se usa enemigos naturales vivos contra la plaga.
(P.-) ¿Podría mencionarnos los principales inconvenientes y ventajas de la lucha biológica?

(R.-) Como ventajas podemos destacar la inexistencia de residuos, a la vez que se observa una mejora en la cantidad y calidad de la producción. Este hecho se debe a que el empleo de elementos químicos agresivos, como los fitosanitarios, crean situaciones de estrés sobre las plantas lo cual se traduce en la merma de la calidad y cantidad del producto. En cuanto a los inconvenientes, residen en el ámbito económico ya que el coste de los biovectores es mayor que el de los fitosanitarios, al mismo tiempo que el usuario debe tener una cierta formación previa. Pero estos factores no deben ser muy determinantes, ya que en tan sólo un año su utilización ha aumentado entorno al 15%.
(P.-) ¿Cuál es el origen de las especies que conforman la lucha biológica?
(R.-) Todas las especies son autóctonas, por lo que actualmente no hemos encontrado ningún inconveniente en la utilización de biovectores. Esta problemática podremos encontrarla quizá en los cultivos subtropicales, existentes en la costa de Málaga y Granada, donde hasta ahora no se habían introducido los organismos plaga, pero actualmente empieza a existir algunos problemas, por ejemplo con el aguacate. Esta situación ha llevado al desarrollo de estudios para encontrar algún enemigo natural originario de nuestra tierra. De ahí que se busquen especies autóctonas para evitar problemas ecológico, pero aún falta mucho por hacer.

(P.-) Acaba de recibir el premio Mención Honorífica “Votación Popular” en el Certamen Nacional de Fotografía Científica FOTCIENCIA07, ¿Podría explicarnos que vemos en dichas fotografías?
(R.-) En la primera fotografía de la serie se comprueba el comportamiento del depredador, en estado de larva, sobre su presa que es una plaga de áfido o pulgón, Spiraecola match. Este enemigo natural se utiliza en cultivos en invernaderos de tomate y pimiento, principalmente. En la segunda se observa la relación parasitaria que se establece entre la Spodoptera exigua y la planta, que crea plagas en cultivos de pimiento. Finalmente, en la tercera fotografía se recoge la forma de penetración del Bemisia tabaci, que también se utiliza en diferentes cultivos hortícolas en invernadero.
Más información:
Tomás Cabello García
Universidad de Almería
E-mail: tcabello@ual.es