J. García Orta
Pregunta (P.-) ¿Por qué se decidió a iniciar su carrera investigadora?
Respuesta (R.-) Lo que más me gusta es entender las cosas a una escala lo más profunda posible, no tanto encontrar una aplicación sino llegar a comprender algo, el mecanismo por el que funciona, su interacción, ... Mi motivación es hallar la respuesta al por qué de las cosas, hasta sus últimas consecuencias. El trabajo de investigación es el que mejor me ofrece esa posibilidad de responder a todas las preguntas. Para mí, éste es el oficio más fascinante que hay. Además me permite, una vez que entiendo algo, el poder transmitirlo a los demás en una clase. Eso para mí es muy gratificante.
(P.-) Tras años de trabajo, hoy día es vicedirectora del Instituto de Ciencias de los Materiales de Sevilla, centro que además dirige otra mujer, Asunción Fernández. ¿Considera que este liderazgo es atípico en las instituciones científicas?
(R.-) Pues el dato está ahí. El 21% de los centros del CSIC en toda España están dirigidos por mujeres, es decir, uno de cada cinco centros. Que la directora y la vicedirectora sean mujeres no es lo más usual, aunque aquí en Sevilla también tenemos el caso de Margarita Paneque, actual directora del Instituto de Investigaciones Químicas.
(P.-) En base a su experiencia como madre de dos hijos y sus conocimientos de la realidad científica actual, ¿qué considera que necesita una mujer para compaginar el rol de madre y de científica?
(R.-) Ésa es la pregunta del millón. Quizá una de las cosas más importantes sería contar con mejores infraestructuras, concretadas en guarderías eficientes, que funcionen bien y con horarios extendidos. En Francia, por ejemplo, existe una natalidad entre las nativas francesas de 2’1 hijos, la más alta de Europa. Allí cuentan con una red de guarderías públicas bien equipadas y una serie de apoyos del Estado que facilita que haya cuidadoras privadas y flexibilidad en los horarios, entre otras alternativas. Además, al contrario de lo que pueda ocurrir en Alemania, en Francia se valora mucho que la mujer tenga una vida laboral más allá de la familiar. Aún así, creo que las principales limitaciones están dentro de cada una, en la familia, en la pareja, en la madre que piensa que tienes que estar más tiempo con los niños y que acaba convenciéndote, etc. Es fundamental contar con infraestructuras, consideración social y convencimiento en una misma, sin éste no llegas a ningún sitio.
(P.-) ¿Cuál es la situación de las mujeres investigadoras en el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)?
(R.-) El CSIC es una institución modélica en cuanto a estudios de problemas de género y en cuanto a buscar soluciones de verdad. Hace ya diez años que detectaron el problema del 'efecto tijera', representado generalmente en una gráfica que muestra cómo hay un mayor número de mujeres licenciadas y becadas, frente a los hombres, pero llegado el momento del doctorado las cifras se invierten, existiendo una mayoría ascendente de hombres en los siguientes escalones académicos. El CSIC detectó este problema y concluyó que no era una cuestión de tiempo que esta tijera se fuera cerrando, sino que hacía falta algo más.
(P.-) ¿Qué medidas se han tomado para solventar este 'efecto tijera'?
(R.-) Cuando diagnosticaron que había un problema en un estudio del año 1999, pusieron en marcha una serie de medidas a partir de 2001 que, entre otras cosas, consiste no en dar una cuota para las mujeres sino en situarlas en los comités de evaluación y decisión de todos los niveles. Esto es a raíz de una comisión que se creó sobre mujer y ciencia, que propone las medidas y vela por que se cumplan. La verdad es que si comparas con el efecto tijera, el caso del CSIC ha tenido un cambio espectacular desde 2001 hasta ahora.
(P.-) Con respecto a la temática de mujer y ciencia, está preparando un proyecto para presentarlo ante la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), ¿en qué consiste?
(R.-) En este proyecto queremos abordar una serie de mujeres científicas de la antigüedad, que están completamente olvidadas, así como hablar de la situación actual y proponer modelos atractivos para jóvenes de hoy. Para ello vamos trabajar desde una doble vertiente. En concreto, pondríamos en marcha una serie de conferencias y una exposición multimedia, que se verían reforzadas con una web dotada con todo el contenido elaborado. En principio, contaríamos con la colaboración de la Casa de la Ciencia (antiguo Pabellón de Perú), la cual no sólo nos cedería el espacio para las charlas, sino que también cuenta con una amplia base de datos de institutos.
(P.-) ¿Por qué trabajar con los estudiantes de secundaria y no con los universitarios?
(R.-) En principio habíamos planteado realizar las conferencias en las facultades de Química y Biología, pero finalmente hemos optado por la Casa de la Ciencia, porque nos facilita el salir de la universidad, ya que el problema está mucho antes. La gente ha llegado a la universidad cuando ya ha elegido su vocación y, digamos, ya está un poco predeterminada. Nosotros queremos cambiar la mentalidad desde antes, pero todo depende de la financiación y de la velocidad de respuesta.
(P.-) Por último, ¿qué consejo le daría a alguna de sus estudiantes que están planteándose qué hacer después de la carrera, si investigar, dedicarse a la empresa privada o a lo público?
(R.-) Pues que haga lo que más le guste pero que, decida lo que decida, no se rinda al primer problema. Hay un dato del que tuve constancia hace poco, que refleja que muchas empresas despiden o dejan de contratar a mujeres por el hecho de estar embarazadas. En este sentido, creo que hay que convencer a las mujeres de que luchen y a las empresas de que eso no tiene por qué ser un lastre. Esto es importante, que hagan lo que hagan luchen, porque hoy estamos en condiciones de no tener que elegir entre familia y carrera profesional. Y es que, aunque la percepción entre las jóvenes es que la batalla por los derechos de la mujer se ganó hace tiempo, eso no es así, todavía hay mucho por lo que trabajar.
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Más información:
Adela Muñoz Páez
Instituto de Ciencia de los Materiales de Sevilla
CSIC-Universidad de Sevilla
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