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13 de Agosto de 2007 LA DIETA: POSIBLE SOLUCIÓN A LA ENCEFALOPATÍA HEPÁTICA Investigadores de la Universidad de Sevilla estudiarán el efecto de la dieta (aminoácidos ramificados y antioxidantes) sobre la expresión de proteínas en el cerebro de ratas sanas y ratas con encefalopatía hépática, mediante técnicas proteómicas (nutrigenómica), con el fin de identificar qué proteínas son alteradas en esta patología y conocer así posibles dianas potenciales de valor terapéutico. Para ello, contarán con un incentivo de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de 217.536, 30 euros. Manuel del Valle El tratamiento nutricional de enfermos hepáticos y más concretamente de enfermos con encefalopatía hepática (aquéllos que sufren daños cerebrales y en el sistema nervioso como consecuencia de la complicación de trastornos hepáticos y que presentan síntomas neurológicos como el cambio en los reflejos, en el estado de conciencia o de comportamiento) es un tema de una gran importancia en el tratamiento de esta patología. De hecho, los pacientes afectados por estos trastornos deben tomar dietas pobres en proteínas para evitar en lo posible la formación de amoniaco, principal agente tóxico causante de la encefalopatía hepática. Así, la mayor parte de estos pacientes presenta un balance nitrogenado negativo, es decir, se encuentran en un estado de hipercatabolismo.
La patología, ¿cómo se origina?
El origen de la encefalopatía hepática hay que buscarlo en trastornos que afectan al hígado, como aquellos que reducen la función hepática, tales como la cirrosis o la hepatitis, así como, en una serie de afecciones, cuyas causas se desconocen, por las que la circulación sanguínea no entra al hígado. Cuando éste no puede metabolizar ni volver inofensivas las sustancias tóxicas en el cuerpo, se presenta la acumulación de dichos tóxicos en el torrente sanguíneo.
De todas esas sustancias que entran en el organismo hay una que se cree que es especialmente dañina para el sistema nervioso central. Se trata del amoníaco, el cual es producido por el cuerpo cuando las proteínas son digeridas y que normalmente el hígado la hace inofensiva. Además, muchas otras sustancias también se pueden acumular en el cuerpo si el hígado no está funcionando bien y se agregan al daño hecho al sistema nervioso.
La encefalopatía hepática también puede ser provocada por cualquier afección que ocasione alcalosis, niveles bajos de oxígeno en el cuerpo, uso de medicamentos que inhiben el sistema nervioso central (como los barbitúricos o los tranquilizantes benzodiacepínicos), cirugía o algunas veces cualquier enfermedad coincidente. Este trastorno causa diferentes síntomas neurológicos, incluyendo cambios en los reflejos, cambios en el estado de conciencia y cambios en el comportamiento, que pueden fluctuar de leves a graves.
Más información:
Juan Dionisio Bautista Palomas
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