J. García Orta
En una labor conjunta de la Consejería de Medio Ambiente y la Estación Biológica de Doñana (CSIC), desde 2004 se desarrolla en el Paraje Natural Marismas del Odiel (espacio comprendido entre los municipios de Huelva, Punta Umbría, Aljaraque y Gibraleón) un proyecto para favorecer la anidación del águila pescadora en las más de 7.000 hectáreas que conforman este humedal de importancia internacional. Un lugar que, según declaraciones de la técnico del proyecto María del Mar del Arco, se plantea como "muy importante para este ave no sólo por su buen hábitat sino, además, por ser un punto de encuentro de numerosas especies invernantes". La finalidad de este trabajo, que se espera se extienda al menos durante dos años más, es la de crear una población estable de parejas reproductoras. Un objetivo que, según los resultados presentados ayer en Huelva por Del Arco en el marco de unas jornadas, podría ser realidad muy pronto si, finalmente, llegara a tener descendencia una pareja de águilas pescadoras que actualmente se encuentra construyendo su nido en el entorno natural onubense.
No obstante, los pasos previos hasta llegar al punto en el que actualmente se halla inmerso el proyecto siguen un largo proceso que tiene su inicio en la cría campestre o hacking. "La especie con la que trabajamos", señala la técnico, "es filopátrica, es decir, se reproduce donde nace, por eso es importante que antes de soltar los individuos jóvenes éstos deben creer que es aquí donde han nacido". En este sentido, se importan pollos desde Alemania, Finlandia y, por primera vez este año, de Escocia y se los cría en semilibertad, introduciendo aves de tres o cuatro semanas de edad en torres con cajones mallados y vistas a la marisma, realizando el seguimiento mediante cristales de espejo.
Tras un periodo de aproximadamente seis semanas, en el que los técnicos del proyecto alimentan y controlan el comportamiento de los animales para asegurar su bienestar y evaluar su preparación para el primer vuelo, se inicia la segunda fase, consistente en liberar a las crías de águila pescadora. La liberación de las aves comienza durante la noche, de manera que les afecte el estrés lo menos posible, y a lo largo de la mañana poco a poco van saliendo de la torre. "En las águilas pescadoras, los padres alimentan a sus crías hasta el momento de la migración", explica María del Mar del Arco, quien señala que es por esto que el proyecto contempla dejar grandes cantidades de pescado en la zona de la torre para que las aves puedan alimentarse, primero junto a la zona de hacking y, conforme va mejorando su destreza en el vuelo, cada vez en lugares más alejados.
Con el mes de septiembre llega el momento de la migración, un proceso de partida que se extiende hasta octubre y en el que las águilas pescadoras abandonan Marismas del Odiel en busca de un territorio más cálido en el continente africano. En este sentido, durante los primeros años del proyecto se realizó un seguimiento mediante telemetría, con la intención de determinar cuál es la ruta principal seguida por las aves liberadas en Huelva, sobresaliendo Senegal como destino migratorio más importante. Según comentó Del Arco en los resultados del proyecto, actualmente, de los 37 ejemplares liberados en los últimos cuatro años, cuatro han muerto por diferentes circunstancias, uno ha permanecido todo el invierno en el paraje natural y otro ejemplar ha retornado del proceso migratorio, siendo el que actualmente construye su nido junto con una hembra de águila pescadora liberada en Cádiz. Para la técnico, que existan ejemplares que, como el citado, no migren antes del periodo invernal, no es algo del todo extraño, ya que "se limitan a seguir el patrón marcado por otras tantas águilas pescadoras que invernan en Marismas del Odiel procedentes del norte de Europa".
Jornadas sobre el paraje natural
La presentación realizada por la técnico María del Mar del Arco sobre el proyecto de reintroducción del águila pescadora en Huelva se enmarca en la celebración de las I Jornadas sobre el Patrimonio Natural y Cultural del Paraje Natural Marismas del Odiel. Una cita organizada por Centro Internacional de Estudios y Convenciones Ecológicas y Medioambientales (CIECEM) junto con el propio paraje natural y que ha contado con el patrocinio de la Consejería de Medio Ambiente, así como con la colaboración de la Universidad de Huelva y de la Consejería de Cultura.
A la inauguración del evento, dirigido principalmente a técnicos, que ha reunido a numerosos expertos que han trabajado muy de cerca con este espacio natural, asistió tanto la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, como el rector de la Onubense, Francisco José Martínez. Durante el acto inaugural, la consejera Castillo destacó Marismas del Odiel como un "espacio emblemático cuyo valor trasciende los límites del espacio protejido"; un importante espacio para la avifauna y una encrucijada de flujos migratorios, "que los ciudadanos deberían conocer y respetar, caminando hacia un equilibrio y convivencia con la naturaleza". Por su parte, el rector de la Universidad de Huelva quiso destacar el trabajo realizado durante años en la universidad en materia de Medio Ambiente, "en la que nos estamos especializando". Un trabajo que encuentra un reflejo en las jornadas ante las numerosas ponencias desarrollada por docentes de la Onubense sobre "este mosaico de ecosistemas únicos" como es el Paraje Natural Marismas del Odiel.
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http://www.ciecem.uhu.es/