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25 de Marzo de 2008 SIMULACIONES EN ORDENADOR DE LOS PROCESOS DEL CEREBRO Un grupo de investigadores de la Universidad de Granada, coordinados por Joaquín Marro van a estudiar modelos físicomatemáticos de procesos cooperativos en el cerebro y sus aplicaciones en biología, neurociencia y computación. Se trata de un proyecto de excelencia financiado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa con 114.636,30 euros. Madián Martínez Lázaro El proyecto de excelencia que desarrolla el equipo de científicos de Joaquín Marro, financiado por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa con 114.636,30 euros, se trata de un estudio matemático y mediante simulaciones en ordenador de procesos cooperativos en el cerebro, relacionados con las funciones de reconocimiento, memoria, discriminación, clasificación y computación. Se proponen un análisis fundamental hasta llegar a aplicaciones prácticas, particularmente relacionadas con la clasificación de patrones, con la resolución de problemas de optimización y con estrategias en neuroinformática.
El cerebro se muestra en estos estudios como un “sistema complejo”, de modo que muchas de sus tareas involucran estados fuera del equilibrio, esto es, estados que no pueden describirse por las técnicas más familiares, como la termodinámica o la mecánica estadística usuales, que son consecuencia de una eficaz cooperación entre sus elementos. En particular, la inteligencia y sus bases (aprendizaje, memoria, asociación, reconocimiento, discriminación, clasificación, etc.) parecen ser manifestaciones diversas de la cooperación entre muchas unidades relativamente sencillas, esto es, de neuronas y sinapsis (conexiones entre neuronas).
Los ordenadores digitales más rápidos, en manos de los mejores especialistas, sólo emulan pobremente estas funciones. Sin embargo, como ya notó su creador John von Neumann, la arquitectura de las máquinas usuales difiere esencialmente de la del cerebro. Se sabe que el conocimiento profundo, matemático, de aquellos procesos cooperativos en el cerebro, aparte de su interés evidente en neurología, debería permitir, por una parte, abordar retos importantes de la investigación científica y técnica que hoy están planteados como problemas computacionales y, por otra parte, proporcionar pautas para mejorar la estrategia de la misma computación.
El estudio de fenómenos cooperativos tiene una larga historia en física estadística y disciplinas afines, de modo que una metodología adecuada para perseguir estos objetivos consiste en mezclar los métodos de éstas con información proveniente del análisis de las grandes series de datos que ponen a nuestro alcance las nuevas técnicas arriba mencionadas. Esta estrategia viene, de hecho, produciendo sustanciales contribuciones en neurociencia, y ha originado un importante campo emergente de investigación multidisciplinar en el que cooperan neurólogos, fisiólogos, químicos, médicos, biólogos, informáticos, físicos y matemáticos.
Se sabe hoy que la sincronía es generalmente fundamental para un correcto funcionamiento del sistema, mientras que se asocia en algunos casos con efectos nocivos como, por ejemplo, la epilepsia, el Parkinson o la enfermedad de Huntington. La sincronización es también relevante en las fibras musculares, que han de contraerse coherentemente para dar lugar a movimientos colectivos del aparato locomotor, y puede producir saturación, colapso o bloqueo del tráfico en una red de ordenadores en la que constantemente se emiten paquetes de comunicación.
Se están estudiando las consecuencias de la inclusión de mecanismos dinámicos sinápticos en las propiedades cooperativas de una red de neuronas. Interesa el efecto de diferentes descripciones de la dinámica sináptica en las correlaciones entre las neuronas e interesa también el desarrollo de topologías para conseguir capacidades óptimas en redes neuronales artificiales y en problemas diversos de computación.
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