Fragmentos de madera, conchas marinas, cuadros, joyas y pergaminos pertenecientes a manuscritos del fondo bibliotecario de la Hispalense son algunos de los visitantes habituales de los laboratorios del Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla (CNA). En este edificio, situado en pleno parque tecnológico Cartuja 93, todo tipo de restos arqueológicos son analizados y fechados gracias a la labor de los científicos del grupo de investigación Física Nuclear Aplicada.
Manuel García León, director del CNA e investigador principal del grupo, afirma: “El objetivo fundamental es aplicar las herramientas y metodología de la física nuclear para solucionar problemas surgidos en otras áreas de las ciencias y el conocimiento como pueden ser la historia o la arqueología”.
Joyas tartéssicas

La aplicación de estas técnicas de haces de iones en el estudio del Patrimonio Histórico tiene grandes ventajas con respecto a las metodologías tradicionalmente utilizadas en el análisis y caracterización de los objetos de valor cultural. Según Inés Ortega, joven investigadora cuya tesis sobre orfebrería prerromana está a punto de ser presentada: “Este tipo de análisis es tan importante debido a su carácter no destructivo. Es una técnica que no supone la degradación del objeto y permite analizar piezas de gran tamaño evitando la tradicional toma de muestras”.
En cuanto a su estudio sobre artesanía y joyería prerromana en el sur de la Península Ibérica, Miguel Ángel Respaldiza, profesor titular de la Hispalense y miembro del equipo de Física Nuclear Aplicada, indica: “Existen dudas sobre si se comerciaba con las joyas ya elaboradas o si por el contrario éstas se realizaban siguiendo modas o tendencias traídas por colonizadores griegos con material base encontrado aquí.” Aún así, los resultados obtenidos mediante la aplicación de las técnicas de la Física Nuclear han permitido establecer hipótesis sobre los métodos de soldadura de las joyas y la procedencia y composición de algunas de las materias primas utilizadas para su manufactura.
Cuadros y vidrios
El grupo de investigación de Física Nuclear también está realizando un proyecto de excelencia de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa en colaboración con el museo de Bellas Artes, subvencionado con 156600 euros. “Acabamos de terminar una primera fase del estudio en la que se incluían unas 30 obras como las estatuas de Terracota o varias tablas flamencas. Hemos identificado pigmentos mediante fluorescencia de rayos X en el propio museo los días que no había visitas. Ahora solicitaremos una ampliación del proyecto para abordar otras obras de la colección del museo”, explica Miguel Ángel Respaldiza.
Por otra parte se han caracterizado químicamente vidrios de distintas épocas, pudiendo relacionar su período histórico con los métodos de fabricación, así como determinar los elementos que producen las distintas coloraciones y decoraciones de los mismos y las alteraciones superficiales presentes debido al paso del tiempo y a las condiciones ambientales.
Carbono 14 y análisis ambiental
Javier Santos e Isabel Gómez son otros de los investigadores que, utilizando la técnica del Carbono 14, son capaces de datar muestras de restos arqueológicos de hasta 50 mil años de antigüedad. En concreto, esta técnica ha sido utilizada para estudiar madera de la muralla de Carmona, estatuas atribuidas a Lorenzo de Mercadante o ejemplares de libros del siglo XII y XIII de la biblioteca de la Universidad de Sevilla.
Y al ya de por sí extenso campo de acción de estos científicos hay que sumar también el análisis de la composición del agua y el aire, pues la investigadora Isabel García estudia cómo influye la contaminación de estas sustancias en el deterioro de determinadas obras pertenecientes al patrimonio histórico como por ejemplo en las antiguas murallas almohades de la ciudad de Salé, al Norte de Marruecos.
Más nformación:
Manuel García León
Director CNA y responsable del grupo de investigación Física Nuclear Aplicada
Tlf.: 954 46 05 53