La reacción de sobresalto es uno de los movimientos más rápidos que realiza el ser humano a partir de un estímulo. Este cambio de comportamiento, que prepara al individuo para la defensa o el ataque, explica por ejemplo, que gritemos cuando nos asustan, que comencemos a correr si alguien nos persigue, o que, viendo una película de miedo cerremos los ojos al comenzar una escena terrorífica.
Esta respuesta involuntaria se produce ante un estímulo sensorial inesperado de suficiente intensidad. Pero hay veces que estas reacciones se van debilitando cuando, por ejemplo, el estímulo aparece de forma repetida o cuando antes del estímulo intenso aparece otro estímulo de menor intensidad. Este último fenómeno se conoce en el laboratorio como inhibición por pre-pulso.
“Podemos encontrar un fenómeno parecido si pensamos en la siguiente situación: si estamos en casa con la puerta cerrada y alguien la abre bruscamente, se producirá la respuesta de sobresalto. Sin embargo, si antes de abrir la puerta dan algunos golpes suaves, el sobresalto se reduce o, incluso, desaparece” plantea Luis Gonzalo de la Casa, catedrático de Psicología Básica de la Universidad de Sevilla y coordinador del proyecto de excelencia Modulación dopaminérgica de la inhibición pre-pulso por la presentación de estímulos novedosos y reforzantes en roedores y en humanos, financiado por la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia con 152.763 euros.
Reacción cerebral ante lo desconocido
Junto con un equipo de psicólogos del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad hispalense, Luis Gonzalo de la Casa analiza el efecto que la novedad estimular produce sobre la actividad dopaminérgica cerebral, es decir, cómo reacciona el cerebro cuando aparecen en el ambiente estímulos que son inesperados.
Para ello, los científicos sevillanos utilizan como herramienta fundamental el fenómeno de la inhibición por pre-pulso, mecanismo que permite el filtrado de estímulos, facilitando el procesamiento de los estímulos relevantes del entorno. No obstante, existen resultados científicos que muestran que algunos de estos mecanismos de filtrado, entre los que se encuentra la inhibición pre-pulso, no funcionan adecuadamente en personas que padecen patologías que se caracterizan por alteraciones en el sistema dopaminérgico, como por ejemplo, en pacientes esquizofrénicos.
Por lo tanto, la inhibición pre-pulso no sólo es una medida informativa del funcionamiento neurobiológico normal, sino que además puede ofrecer información sobre factores psicológicos y mecanismos fisiológicos en aquellos trastornos psicopatológicos en los que el fenómeno aparece alterado.
“En este caso, no solo se da en casos de enfermos esquizofrénicos, sino también en pacientes con trastornos obsesivo compulsivos, síndrome de Tourette, etc.”, matiza de la Casa.
Uno de los propósitos de esta línea de investigación en la que trabajan los investigadores de la US, y que realizan en colaboración con investigadores del Departamento de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Duke en Estados Unidos, es determinar cuáles son las vías neurales responsables de la codificación de los estímulos novedosos.
“Con esta finalidad, proponemos la realización de dos series experimentales paralelas, una empleando roedores como sujetos experimentales y otra con humanos, en las que se utilizará la técnica de inhibición pre-pulso como índice conductual para evaluar el efecto de la novedad sobre el sistema dopaminérgico”, comenta el responsable del proyecto.
Comparación relevante
Además del interés intrínseco del estudio, los investigadores resaltan la importancia que presenta la realización de una comparación directa de los mismos en animales y humanos.
“Analizaremos el efecto de la presentación simultánea al establecimiento de la inhibición pre-pulso de estímulos previamente asociados con reforzadores apetitivos o aversivos. Además, en el caso de la investigación con roedores, verificaremos el efecto de la estimulación presentada sobre el sistema dopaminérgico administrando a los animales sustancias agonistas o antagonistas de la dopamina, mientras que en la investigación con humanos emplearemos vías indirectas para manipular la activación dopaminérgica, como la diferenciación entre participantes con alta o baja propensión al psicoticismo, si son fumadores o no, o si consumen café o refrescos de cola o cualquier otra sustancia que contenga cafeína”, especifica de la Casa.
Según apunta este investigador, “los resultados de nuestro trabajo pueden ayudar a entender en mayor profundidad algunas alteraciones que se presentan en determinados trastornos psicopatológicos, como la esquizofrenia”.
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Luis Gonzalo de la Casa Rivas, en uno de los experimentos con ratones
Pruebas experimentales en humanos
Investigadores del grupo de investigación de la US liderado por Luis Gonzalo de la Casa
Más información:
Luis Gonzalo de la Casa Rivas, catedrático de Psicología Básica
Departamento de Psicología Experimental
Facultad de Psicología
Universidad de Sevilla
Teléfono: 954 557682
E-mail: delacasa@us.es