J. García Orta
Frente al cada vez más frecuente uso de aplicaciones informáticas que supongan la simulación virtual de un comportamiento o respuesta de un sistema, los investigadores de la Onubense buscan la novedad en su materia en la creación de un laboratorio real con una plataforma robótica multipropósito. Tras inspirarse en el rover enviado por la Nasa a Marte para su robot VANTER, el grupo de José Manuel Andújar toma el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) del Instituto Tecnológico de California de la agencia espacial norteamericana como referente para desarrollar su propio espacio de prácticas y ensayos remotos.
Un laboratorio que se plantea como único en España en cuanto a sus funcionalidades y que va a permitir, por ejemplo, el uso de manera remota por parte de investigadores o doctorandos de otras universidades o, con un enfoque más educacional, la posibilidad de implementar de forma real algoritmos y teorías que se abordan en los proyectos de fin de carrera, entre otras cosas.
“Tener contemplada en un laboratorio virtual cualquier circunstancia que se pueda dar en la vida real es imposible”, afirma Andújar quien, además, añade: “Ciertamente, la virtualización sirve para hacerte una idea de cómo es el comportamiento del sistema real, tanto más aproximada cuanto mejor es la virtualización del sistema, pero a fin de cuentas, lo que en última instancia se pretende es controlar el sistema real”. Por ello, el trabajo de estos científicos de la Onubense se centra ahora en poner en funcionamiento un escenario real en el que el robot VANTER pueda ser gobernado de forma remota para afrontar diferentes tareas como, por ejemplo, reconocer objetos, recogerlos y transportarlos, seguir trayectorias, salvar obstáculos, etc.
En este sentido, la plataforma robótica multipropósito que se dispondrá en este espacio cuenta con numerosas prestaciones, entre las que destacan dos cámaras dotadas de visión nocturna (una de ellas es una microcámara integrada en el propio brazo manipulador) que permiten el envío de imágenes para su visionado en un receptor remoto o ser usadas para generar trayectorias y/o acciones del brazo manipulador. Todo ello soportado por cuatro ruedas motrices que funcionan de forma independiente y que aportan una mayor movilidad. Por su carácter multipropósito y modular, según señala José Manuel Andújar, el sistema está dotado de una arquitectura basada en buses estándares, con lo que se pueden acoplar otros sistemas en función de las necesidades, aumentando de este modo sus prestaciones.
Aunque el robot diseñado por el grupo de Control y Robótica de la Onubense puede servir de gran utilidad práctica para usos de investigación e industriales, por ejemplo para la revisión y mantenimiento de instalaciones con un ambiente nocivo para el ser humano (oleoductos, minas, etc.), José Manuel Andújar no duda en afirmar que el sistema que han desarrollado y construido tiene su principal intención en el uso científico y, especialmente, educativo y de formación en el apartado de ingeniería. En este sentido, el laboratorio remoto ofrecerá la posibilidad de hacer prácticas en los campos de robótica móvil, manipuladores robóticos, control, visión por computador, etc.
La capacidad de control con o sin cables (tanto por UHF como a través de Wifi) de la plataforma robótica ofrece también la oportunidad de hacer prácticas en telemetría y control por radio. Unas características que estos investigadores están explotando mediante la integración en una PDA de una aplicación que, además de servir para el control del robot, posibilita el visionado en tiempo real de las imágenes que el mismo recibe.
Para José Manuel Andújar, el principal reto tecnológico que se plantea en este proyecto es “crear a partir de cero un sistema con estas prestaciones”. El grupo Control y Robótica de la Universidad de Huelva ha trabajado a conciencia en el diseño hasta el más bajo nivel, fabricando incluso sus propias piezas (el grupo de investigación dispone en la Escuela de torno, fresadora y otro tipo de maquinaria con control numérico) o, en determinados casos, reciclando material destinado al deshecho (impresoras, fotocopiadoras, etc) para crear, por ejemplo, uno de los dos brazos manipuladores. Una labor que se ve recompensada con la posibilidad de impartir una docencia de calidad, en cuanto que se va a poner a disposición del alumnado, especialmente aquel de cursos superiores o de tercer ciclo, un sistema para probar las teorías que están desarrollando en sus distintos trabajos académicos.
Más información:
José Manuel Andújar Márquez
Departamento de Ingeniería Electrónica, de Sistemas Informáticos y Automática
Escuela Politécnica Superior
Universidad de Huelva
Tlf: 959217379
Email: andujar@diesia.uhu.es