J. García Orta
El responsable del proyecto MP-E3, Juan de Dios Granados, lo tiene claro: “La energía más barata de producir, y por lo tanto la más ecológica, es la que no se consume”. Por ello, desde MP Ascensores se está trabajando en mejorar la eficiencia punto por punto en todos los procesos que giran en torno a su futuro ascensor ecológico, cuidando al milímetro tanto el diseño como la fabricación, el uso y su reciclaje. “Vendemos un producto con una vida media de 30 años y sabemos que cuanto más eficiente sea, mejor para todos, desde el señor que va a pagar menos en su cuota de comunidad hasta el medio ambiente y las futuras generaciones”, señala Granados.
Pero para que el primer ascensor ecológico sea una realidad tienen que completarse todavía un total de diecisiete subproyectos, algunos de los cuales fueron iniciados el pasado mes de agosto, y que se desarrollarán a lo largo de tres años de investigación con la implicación de 56 personas. “Nuestra meta está en 2011, fecha en la que esperamos esté listo el diseño del ascensor y en la que trabajaremos, una vez cumplido con el reto tecnológico, el preparar las fábricas y en ajustar los costes, aunque en el camino se irán aplicando de forma inmediata los avances conseguidos a productos y procesos actuales” apunta el responsable.
Y es que uno de los principales esfuerzos que se realiza en este proyecto MP, cuyo volumen de producción supera los 10.000 ascensores por año, se centra no sólo en lo ecológico, sino también en lo económico. “Todavía se siguen comprando bombillas incandescentes, pese a su corta vida y escasa eficiencia, porque son algo más baratas que las de ahorro”, señala Granados, quien afirma: “Estamos trabajando, entre otras cosas, en la mejora de los materiales y en la optimizacion del coste del ascensor ecológico”.
Eficiencia energética
Buscando que el consumo de energía se ajuste al mínimo posible, para el MP-E3 se está trabajando tanto en el motor como en el control del mismo. En este sentido, como datos significativos cabría destacar que, en los ascensores antiguos, un arranque con seis personas consumía entre 45 y 55 amperios. Hoy día, con un variador de frecuencia para motores asíncronos, el pico máximo se fija en 23 amperios. El ascensor que está desarrollando MP no sólo pretende reducir aún más el consumo, sino que va a aprovechar el movimiento para generar energía.
“Cuando el ascensor se mueve, está produciendo una energía que se difumina en calor, pero con un motor síncrono y un controlador adecuado se puede aprovechar esa energía para volver a inyectarla en la red eléctrica”, afirma Juan de Dios Granados. La idea que busca materializar esto pasa por el diseño de un Eco Inverter. Éste consiste en un variador de frecuencia que, unido a un motor síncrono, aprovechará cada vez que el motor actúe como generador (cuando la carga de la cabina sea mayor a la del contrapeso en una bajada, por ejemplo), para inyectar esa energía en la red electrica y que pueda ser utilizada por otros sistemas eléctricos.
Sin embargo, el aprovechamiento energético no se limita a este aspecto. Otro de los subproyectos que se está desarrollando durante el proceso de concepción del MP-E3, trabaja en el diseño de botoneras exteriores autónomas, es decir, que no necesiten energía de la red. “Existe mucha energía en el entorno que no utilizamos: fotovoltaica, por vibraciones, cambios de temperatura, etc. Nosotros estamos consiguiendo, con bastante éxito, utilizar toda esa energía para que funcionen nuestras botoneras” afirma el responsable. Unas botoneras con las que, además de ganar en consumo, eliminarán el trazado de cobre que las conecta entre sí mediante WiFi de bajo consumo.
Menos materiales, nuevos métodos
Siguiendo con la filosofía que se apuntaba al principio, desde MP se busca también la ecología mediante el consumo de menos materiales y con la aplicación de nuevas tecnologías, reduciendo con ello la huella ecológica de su ascensor, y favoreciendo una reducción en costes de mantenimiento. Un ejemplo de ello se encuentra en el nuevo sistema de iluminación. “La cabina del ascensor se pasa todo el día iluminada, aunque con los actuales controles electrónicos se apagan si no hay nadie dentro”, apunta Juan de Dios Granados, cuya propuesta consiste en pasar de fluorescente a tecnología LED, que “consume menos y dura hasta 20 veces más”.
En esta línea, también se está trabajando en reducir el cableado de transmisión de información y en diseñar una nueva cabina. Por regla general, las cabinas de los ascensores están encuadradas dentro de un chasis, del que tira el sistema de cables. “Estamos haciendo una cabina que prescinda de ese chasis, con lo que estamos hablando de un ahorro en acero importante lo que se traduce, a su vez, en menos peso; de forma que con el mismo tipo de cabina se podría transportar una persona más y con menor energía”, afirma el responsable del proyecto.
Por otra parte, MP ha incluido en este proyecto la optimización de varios procesos, entre ellos el de coordinación de batería de ascensores. La empresa está realizando estudios estadísticos con los que espera optimizar los algoritmos que controlan los ascensores, de manera que en un único viaje se transporte el máximo de personas posibles. “En este aspecto se piensa que puede haber un ahorro económico importante, queremos que se use el menor número de ascensores sin que el usuario note una deficiencia del servicio, buscando un algoritmo que se adapte a todo tipo de edificio, ya que no es lo mismo un hospital que una vivienda privada”, concluye Juan de Dios Granados.
Más información:
Juan de Dios Granados López
Responsable I+D Electrónica
MP Ascensores
Tlf: 954 489904