| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
27 de Marzo de 2006 EL CAFÉ FILTRADO ES MENOS PERJUDICIAL PARA LA SALUD Jesús Gil Roales-Nieto, investigador de la Universidad de Almería, ha dirigido un trabajo sobre el efecto hipercolesterolémico del café. Concepción Ruiz
Desde finales de los años 80 y durante los 90 se han estudiado los posibles componentes hipercolesterémicos del café, encontrando que dos alcoholes diterpénicos llamados cafestol y Kabehol, que se liberan durante la preparación del café,que son capaces de incrementar los niveles de colesterol, según declaraciones del investigador principal, Jesús Gil Roales- Nieto. Los estudios realizados han demostrado que dependiendo de la modalidad de preparación del café seleccionada por el consumidor, su ingesta puede afectar en mayor o menor medida a sus niveles de colesterol. De este modo, los cafés filtrados mediante filtros de papel son capaces de retener los alcoholes producidos. Sin embargo, el café sin filtrar incrementa la cantidad de cafestol y kahweol presentes en el líquido que se bebe. Esta línea de investigación, iniciada en los Países Nórdicos, por su tradición de tomar el café hervido, ha dado lugar a un riguroso estudio realizado bajo la dirección de Gil Roales-Nieto, que por primera vez señala cambios de importancia clínica. Un cambio beneficioso
Posteriormente, durante otros tres meses, los sujetos, manteniendo las mismas condiciones, sólo podían tomar el café especial suministrado por el grupo de investigación. En este caso, el café se preparaba a modo de infusión. Al realizar los análisis de colesterol cada quince días, al igual que en el caso anterior, se observó que en la mayoría de individuos los niveles de colesterol total y LDL disminuyeron, mientras que los de HDL se incrementaron, lo que supone un efecto beneficioso en el organismo. "Tras la fase experimental, al volver a los hábitos normales de consumo de café, se recuperaron los niveles iniciales de colesterol", según Gil Roales-Nieto. Sin embargo, la novedad y mayor validez del estudio radican en el perceptible cambio producido en los sujetos durante el experimento, aunque la respuesta también "depende de otros factores de riesgo individuales", lo que provoca "una respuesta individualizada", según ha explicado el investigador, Jesús Gil. Para poder concretar aún más en las características y riesgos individuales de los sujetos seleccionados, este grupo prepara otro estudio con personas que tengan riesgos cardiovasculares (como los mayores de 60 años) u otras patologías, como la obesidad.
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||