Innova Press
Nº Comunicado: 01
Fecha: 04/02/2010
Categoría: Ciencia y tec. de la salud
Contacto: Ana Paula Zaderenko
Teléfono: 954 97 73 65
Email: apzadpar@upo.es
LA UPO EMPLEA NANOPARTÍCULAS DE ORO Y PLATA PARA DIRIGIR AGENTES ANTICANCERÍGENOS DE FORMA SELECTIVA A CÉLULAS TUMORALES
El equipo de científicos de la Universidad Pablo de Olavide que dirige la profesora Ana Paula Zaderenko desarrolla un proyecto que tiene por objetivo direccionar fármacos hacia cierto tipo de tumores cancerígenos, usando para ello nanopartículas de oro y plata. Desarrollo de Nanopartículas para Nuevas Terapias Selectivas Contra el Cáncer es su nombre y está financiado por la Fundación Progreso y Salud, de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

En definitiva, se trata de conseguir que el tratamiento ataque al tumor maligno ignorando al resto de las células. Y es que la mayoría de los fármacos utilizados para ello, están diseñados para destruir las células mientras se dividen, especialmente aquellas que lo hacen a gran velocidad, como las tumorales. Pero en el organismo existen células sanas que también se multiplican muy rápido y que se ven dañadas por el tratamiento, desencadenando efectos secundarios como náuseas y vómitos, dificultades para la alimentación, caída del cabello y astenia, entre otros.

Según apunta la responsable del estudio, “uno de los grandes retos de la investigación en cáncer es conseguir encontrar pequeñas diferencias entre células sanas y tumorales, que nos permitan poder enviar selectivamente el fármaco allí donde resulte necesario”. En concreto, los expertos de la UPO trabajan con una serie de receptores relacionados con el factor de crecimiento epitelial, y que en las células que conforman determinados tipos de cáncer se encuentran con mayor presencia de la habitual.

“Las nanopartículas de oro y plata ofrecen la ventaja de poder ser utilizadas como plataformas multifuncionales, es decir, permiten la unión de múltiples agentes de interés biomédico. Esta capacidad multifuncional hace posible que la nanopartícula transporte, además del propio agente terapéutico de interés, otros agentes como, por ejemplo, agentes de direccionamiento o permeabilizantes de la membrana, que permiten dirigir el fármaco a su sitio de acción de forma selectiva, o introducirlo dentro de la célula si la actividad del fármaco lo requiere”, afirma la investigadora. De esta forma, el equipo que dirige Ana Paula Zaderenko ha logrado unir químicamente las nanopartículas con un anticuerpo capaz de dirigirlas hacia aquellas células tumorales que tengan sobreexpresado el receptor mencionado.

Inhibir el crecimiento celular

El siguiente paso que se está realizando en este proyecto es intentar unir las nanopartículas, además de con el anticuerpo, con hebras de ácido ribonucleico de interferencia (siRNA, de sus siglas en inglés), capaces de silenciar determinados genes. De esta forma, se busca inhibir tanto la proliferación como la supervivencia de las células tumorales, deteniendo su crecimiento, sin que esto afecte a otras células sanas.

“En lo que estamos trabajando ahora es en introducir la nanopartícula unida a un determinado siRNA dentro de la célula tumoral, para que provoque el silenciamiento de un gen concreto, de forma que no produzca la proteína a la que va asociado y que se relaciona con su crecimiento. Se trata, por tanto, de genes que fomentan la proliferación celular y si conseguimos silenciarlos mediante este método, podemos parar el crecimiento del tumor”, subraya la investigadora.