Innova Press
Nº Comunicado: 01
Fecha: 19/02/2010
Categoría: Física, química y matemáticas
Contacto: Rosa Mª León
Teléfono: 959 21 99 51
Email: rleon@uhu.es
INVESTIGADORES DE LA UHU OBTENDRÁN MICROALGAS CON ALTO CONTENIDO EN SUSTANCIAS FUNCIONALES
Investigadores del laboratorio de Bioquímica del departamento de Química y ciencia de Materiales de la Universidad de Huelva obtendrán microalgas funcionales con alto contenido en carotenoides, unas sustancias beneficiosas para el organismo utilizadas en dietética, cosmética o alimentación acuícola. En concreto, los expertos persiguen conseguir nuevas estirpes capaces de sintetizar nuevos carotenoides o mayor cantidad de los que ya producían. Se trata de un proyecto de excelencia que la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa ha incentivado con 242.728 euros en la convocatoria 2009.

En concreto, los investigadores pretenden conocer los genes que codifican las enzimas implicadas en la ruta de síntesis de carotenoides en microalgas, es decir, las piezas con las que se componen las ‘instrucciones’ donde se especifican cómo los microorganismos producen estas sustancias beneficiosas para el organismo. Una vez descifrada esta ‘receta’, los expertos podrán modificarla introduciendo nuevos genes o silenciando algunos, para que aumente su producción de carotenoides. “De esta forma, se obtendrán estirpes que producirán sustancias naturales utilizando la energía solar y con alto consumo de CO2”, destaca la investigadora principal, Rosa María León.

El grupo onubense aplicará su conocimiento previo en estas tareas genéticas, ya que fueron los primeros en modificar genéticamente la ruta de síntesis de carotenoides en microalgas. Muestra de ello es que ya han conseguido poner a punto una especie de microalga transgénica que expresa el genes de otra microalga y produce cetocarotenoides, un tipo de carotenoides que el alga sin modificar no sintetizaba originalmente. “Hay ejemplos en los que se ha manipulado genéticamente la ruta en plantas superiores, como el denominado arroz dorado, en el que se modifica este cereal para mejorar sus propiedades nutricionales. Sin embargo, somos los únicos que hemos conseguido la manipulación genética de esta ruta en microalgas”, asevera León.

De ahí la importancia de seguir trabajando en estos microorganismos con proyectos como el que han comenzado recientemente. En este trabajo, además de poner a punto modelos de microalgas que produzcan más carotenoides, los expertos profundizarán en el proceso, es decir, en la síntesis de enzimas, así como en nuevas especies que sirvan de modelo de estudio. “Hasta el momento, trabajamos con Chlamydomonas reinhardtii, porque es la que los científicos conocemos mejor ya que su genoma está secuenciado prácticamente en su totalidad. No obstante, pretendemos explorar nuevas especies que también sirvan de pauta para investigaciones futuras”, comenta la experta.

Sin embargo, las expectativas que ha despertado el proyecto no son un asunto del futuro, según los investigadores onubenses, varias relacionadas con la producción de fitoplacton para acuicultura y cría de especies acuícolas han expresado también su apoyo al proyecto.

Beneficios y aplicaciones de los carotenoides
Una dieta rica en carotenoides, como betacaroteno (pro vitamina A), luteína o astaxantina, estimula el sistema inmunitario, además de disminuir la incidencia del cáncer y ciertas enfermedades degenerativas. Asimismo, previene la degeneración macular, un trastorno ocular que daña el centro de la retina.

De ahí que estas sustancias sean aditivos habituales en los alimentos como colorantes, antioxidantes y factores provitamínicos. No obstante, los altos costes que conllevan la producción de carotenoides naturales han hecho que se utilicen casi exclusivamente los sintéticos. De ahí, que los trabajos actuales persigan obtenerlos de forma barata, pero a partir de fuentes naturales.

Según indican los expertos, las aplicaciones de los carotenoides naturales guardan relación con productos dietético-farmaceúticos y alimentación acuícola. “Muchas especies como moluscos, crustáceos o peces obtienen y acumulan carotenoides a partir del fitoplancton del que se alimentan. De ahí la importancia de que las especies cultivadas en cautividad se alimenten también de microalgas ricas en estas sustancias para que se mantenga la calidad nutricional del producto final”, explica León