Innova Press
Nº Comunicado: 01
Fecha: 07/03/2010
Categoría: Ciencias sociales, económicas y jurídicas
Contacto: Esther López Zafra
Teléfono: 953211990
Email: elopez@ujaen.es
INVESTIGADORES DE LA UJA ELABORAN UN PLAN DE TRATAMIENTO PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Analizar la importancia de los factores emocionales en la violencia de género para elaborar un plan de prevención es el objetivo de un proyecto que desarrolla el equipo de científicos Análisis psicosocial del comportamiento ante la nueva realidad social, dirigido por Esther López Zafra. El estudio se centra en maltratadores que, además, cumplan la condición de ser reclusos.

Se trata de un aspecto innovador en este tipo de análisis, ya que suelen realizarse sobre víctimas. Estos investigadores pertenecen a las áreas de Psicología social y Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la Universidad de Jaén. El proyecto está financiado por el Instituto de Estudios Giennenses con 13.447,55 euros.

El equipo centra su estudio en población maltratadota reclusa, gracias a un convenido de colaboración establecido con el Centro Penitenciario Jaén II, a través del Ministerio del Interior. Los investigadores han logrado que el índice de participación de los presidiarios sea muy alto, debido a que esta participación se considera de manera positiva en los expedientes de los reclusos.

Para realizar el estudio, el equipo se ha basado en el programa de intervención de Echeburúa, (E. Echeburúa y P. Del Corral (Dirs). Manual de Violencia Familiar. Madrid: Siglo XXI), que trabaja con variables cognitivas y conductuales. A este modelo han añadido los factores emocionales.

A partir de estos planteamientos “empezamos a trabajar con la propuesta de nuestro programa, teniendo en cuenta dos variables fundamentales: la cultura del honor y la inteligencia emocional. Trabajando sobre estas pautas diseñamos una serie de actividades para fomentar la empatía, la comprensión y la regulación de las emociones, es decir, los elementos a tener en cuenta en los factores emocionales”, afirma la investigadora.

Una vez definido el grupo de reclusos que iba a participar, se evaluaron características personales como el nivel de inteligencia o la personalidad y se dividió a los presos en dos grupos. “En la fase actual estamos trabajando con los dos grupos a la vez: uno de ellos está recibiendo un plan de trabajo tradicional, siguiendo el tratamiento común. El otro grupo está recibiendo nuestro programa de intervención, basado en factores emocionales y variables relacionadas con la psicología positiva, el optimismo y la empatía”, indica la directora del proyecto.

En junio de 2010 tienen previsto terminar esta fase del estudio, que desembocará en una evaluación final para extraer conclusiones sobre la incidencia de los factores emocionales en los maltratadores, y en base a estos factores poder elaborar un plan de prevención contra la violencia de género.

“En España solo hay dos grupos trabajando con población reclusa en programas de prevención y sólo nosotros estamos centrados en factores emocionales. Pensamos que éste debe ser el primer paso hacia la erradicación de la violencia hacía las mujeres”, declara Esther López Zafra.